El manejo de reputación online está en la mira de la mayoría de las empresas que entienden el valor de los medios sociales en la comunicación.
El camino para lograr una reputación clara, precisa y acorde a los lineamientos de la empresa es más sincero.
Veracidad: Las redes sociales han terminado con los secretismos corporativos. Esconder la verdad o intentar ocultar información acudiendo al aforismo “hasta que pase la marea” ya no son una opción. La verdad y sinceridad son las únicas herramientas para desenvolverse exitosamente en los medios sociales.
Privacidad: Cuidar el contenido publicado, en Internet no existe vuelta atrás una vez que se ha publicado información delicada.
Promesas: La marca que ofrece algo, debe respetarlo y a veces superarlo. Es el lema, los usuarios están empoderados más que nunca y las marcas que hacen caso omiso a esta advertencia sufren graves consecuencias con su reputación.
Respuesta: Quién ingresa a las redes para formular consultas a una marca, lo hace esperando inmediatez, sinceridad y una solución efectiva. Las redes sociales funcionan 24/7, así que cualquier problema no puede ser dejado sin respuesta hasta el próximo día hábil.
Integridad: Primero escucha, después responde y al final vende. Para integrar las comunidades digitales se debe seguir las reglas sociales ahí instauradas. Un afán constante por presionar a comprar o efectuar alguna acción puede terminar jugando una mala pasada a la reputación corporativa de una marca.
Marketing: La inmediatez y simplicidad también aplican a las acciones de marketing en redes sociales. Es tanta la información que nadie tiene tiempo de rellenar formularios, descargar archivos o seguir tediosos pasos. El usuario busca no sólo un premio atractivo, sino que además fácil acceso a él.